El Oráculo, Desconocer

“Cuando uno trasciende los pares de opuestos y tiene una intuición de lo que hay más allá del bien y del mal, se abre la puerta de acceso al misterio.” Joseph Campbell

 

No tenemos que saberlo todo, no tenemos que entender el porqué de algunas cosas, ni buscar incansablemente todas las justificaciones.
¿Y si nos abrimos al Misterio? El Misterio por su belleza y no por la compulsión de desvelarlo.
Si la humanidad ha evolucionado científica i tecnológicamente cómo  ha evolucionado fue gracias a la curiosidad, a la persistencia en intentar entender y descubrir – explorando, experimentando, trabajando. Pero, ¿qué podemos decir de nuestra evolución espiritual? ¿Cuántos de nosotros escuchamos la palabra “espiritualidad” y no podemos dejar de asociarla a religión, misticismo o esoterismo? Espiritualidad es nuestra conexión con nosotros mismos, con la esencia de las cosas, con el alma del mundo, con el Misterio – el invisible, el desconocido.
¿Es realmente necesario separar tan drásticamente el sagrado y el cotidiano? ¿Por qué nos asusta tanto asumir que no existe solamente aquello que vemos y conocemos? ¿Por qué tenemos tanto miedo?
Viene del miedo a la incertidumbre y al desconocido la necesidad de controlarlo todo. Incapaces de confiar en una inteligencia más grande y en el designio de la Vida, nos volvemos omnipotentes y pasamos a creer que todo pasa por nuestra capacidad, o incapacidad, de hacer acontecer. Y así vivimos una existencia desconectados de la propia Existencia. Porqué espiritualidad es conexión – significa reconocer nuestra relación directa con todas las cosas, y vivir esa relación. Con la naturaleza, con nuestros hogares, con los alimentos que comemos, con los acasos, los imprevistos, las sincronías. Con el espíritu de las cosas que nos rodean, con el mundo externo y el mundo interno.
¿Cómo son esas relaciones? ¿Hay amor? ¿Hay dialogo? ¿Hay comunicación y entendimiento? ¿O somos sordos y mudos a la vida a nuestro alrededor? ¿Hay fluidez y armonía? ¿O hay resistencias y conflictos? ¿Hay fe o hay descreencia?

El Oráculo nos habla de Abundancia. Puede que ya hayamos tenido nuestra dosis de carencia y nuestros cuerpos y nuestros espíritus piden con Deseo – sea mejor salud, prosperidad material y económica, relaciones profundas y significativas, desafíos estimulantes, poder creativo.
Pero a la vez que nos habla de Abundancia nos coloca la cuestión – “¿Hasta dónde podemos vaciarnos para poder recibir?”
¿Qué llena nuestra vida en estos momentos? ¿Qué es lo que ocupa todo el espacio?
Muchos de nosotros hemos vivido, en algún momento, transformaciones personales que han implicado pérdidas. Muchos hemos visto en nuestras vidas y a nosotros mismos quedar desprovistos de algo que parecía esencial – cosas materiales, relaciones, proyectos, creencias, valores que estaban entrañados. Y lo que queda es un gran vacío. ¿Y como nos relacionamos con ese vacío?
La Abundancia pide canales para entrar en nuestras vidas, y el vacío que queda después de una pérdida tiene el potencial de transformarse en espacio para recibir algo nuevo. Pero si vivimos el proceso con culpa o resentimiento el vacío no puede ser canal, queda obstruido.
¿Cómo nos relacionamos con la culpa, con la pena por todo lo que no hemos logrado, por lo que se perdió? ¿Como nos relacionamos?
Si no podemos relacionarnos no estaremos honrando, ni el valor de nuestras experiencias, ni los ciclos de transformación naturales, ni las oportunidades de recomenzar, ni nuestros sentimientos.
Puede que sea demasiado, igual necesitamos reconocer que hay algo más grande que nuestras capacidades, y reconocer que nos estamos solos, y poder pedir ayuda. Porque, de hecho, no estamos solos, y no somos omnipotentes. Y no somos solo un cuerpo, ni solo emociones, ni solo intelecto ni almas descarnadas.

La Abundancia que quiere entrar en nuestras vidas nos pide el reconocimiento de esa integridad. Nos pide que honremos lo que sentimos – honremos la pena y la culpa, que la podamos sentir, permitir y soltar para que no se transforme en emoción obstruyendo los canales de nuevas manifestaciones.
Honremos nuestros cuerpos – respectando sus necesidades, dejando que expresen las emociones, escuchando su deseo de sensualidad. Y nos pide que honremos nuestra alma – sabiéndonos conectados con el Todo, cultivando relaciones con el alma de este mundo que habitamos, y permitiéndonos la vulnerabilidad de no saber, de no poder todo.
Permitiéndonos la vulnerabilidad de pedir – a los amigos, a la familia, a los terapeutas, a los chamanes, a los cielos, a Dios, a Buda, a Alá, a los antepasados, al Universo, a la Vida. Simplemente pedir. Invitar a la Abundancia, bien en el centro de nuestros vacíos, expirando culpas y dolores, inspirando aceptación y gratitud. Porque sin saber y sin poder todo, delante del más absoluto Misterio, es cuando podemos empezar a recibir, es cuando podemos recomenzar a vivir.  

 

Oráculos

Abundance of Sothis, Isis Oracle, Alana Fairchild
Perdónese, Archangel Michael, Doreen Virtue
The Prophet, Magdalene Oracle, Toni Carmine Salerno
From nothing to everything, Rumi Oracle, Alana Fairchild
Deméter, el Oráculo de la Diosa, Amy Sophia Marashinsky
Seek the counsel of your shamanic guides, Eye of the Soul, Cheryl Rose
The ancient ones, Journey of love, Alana Fairchild
Acorn’s Invitation, Faery Oracle, Lucy Cavendish

 

El Oráculo
En la Antigüedad consultar el Oráculo era un acto natural de búsqueda de orientación. Porque para los antiguos la relación con el misterio era algo natural – sus dioses y diosas los ayudaban a dar sentido al inexplicable y un cierto orden al caos propio de la existencia humana.
La espiritualidad – nuestra relación con lo que nos transciende – está hoy día llena de asociaciones dudosas, de ambigüedades y de un escepticismo que enmascara nuestro eterno miedo hacia lo desconocido. El resultado es un profundo hambre espiritual – somos una sociedad desnutrida y desamparada, y la consecuencia son los síntomas como la ansiedad y las adicciones.
En mis procesos de investigación como arte terapeuta he descubierto en los Oráculos una herramienta de gran riqueza y potencial – a nivel terapéutico, creativo, lúdico y espiritual – y he creado el proyecto “Imaginario Oracular” para trabajar con el Oráculo a partir de métodos arte terapéuticos.
Es un recurso que vengo explorando en los últimos años, que es fuente de nutrición e inspiración y, en ese sentido, me propongo compartirlo de forma más amplia, más allá del espacio de mis consultas y talleres.
Así, mensualmente compartiré un texto escrito a partir de un mensaje del Oráculo para todos nosotros. El texto resultará de un proceso creativo con distintas cartas en que las imágenes, los mitos y los símbolos se transforman en palabras. No pretendiendo “adivinar” nada, sino Inspirar a cada uno de nosotros en la creación de su futuro.
Es un proyecto experimental, que se irá construyendo de forma orgánica.
Un proyecto para compartir, la inspiración del Oráculo y su potencial sanador y creativo.
Para ir reconciliando las ambigüedades, externas e  internas, y mis propias resistencias acerca de lo que es un Oráculo.
Y para seguir experimentando e investigando las fronteras de lo artístico, del misterio, del azar, de la intuición, de la comunicación. De aquello que es la consciencia compartida donde todos estamos de alguna manera conectados, y en que las acciones de uno tiene repercusiones que nos afectan a todos.

 

Pintura de Emil Nolde

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