Arte Terapia

 

El Arte Terapia es el proceso de transformación del ser humano a través de la experiencia artística y estética.
Es un encuentro humano mediado por el arte.
Es el arte al servicio de la persona, de su crecimiento, de su bienestar, de su salud integral. El arte que conforta, que inspira, que revela, que transforma.
Es una actitud hacia la vida que engloba la construcción y una vital destrucción como el todo de ese acto esencial de la creación.

 

Es un método extremamente eficaz para la regeneración de salud y vitalidad:

– Potencia la capacidad de expresión;
– Potencia el auto-conocimiento y el auto-estima;
– Ayuda a renovar nuestra percepción, a ampliar y profundizar nuestra mirada;
– Ayuda a hacer consciente aquello que genera inquietud y malestar;
– Conforta y permite crear sentidos para aquello que nos desconcierta;
– Potencia la conexión con nuestro poder creativo.

 

 

El Arte

Las vías que sostienen y posibilitan esta manera de acompañar tienen sus raíces en la filosofía, la antropología, la psicología y sobretodo en el arte.
Nietzsche afirmó “hay un dolor fundamental en el corazón del ser, un dolor que solo puede ser aceptado a través del arte.”
El Arte para afirmar el valor de la vida delante su carácter mutable y permanente, delante del caos y del sufrimiento. Para aceptar el tiempo, la destrucción y la muerte sin caer en desespero.
Porque sólo el arte puede sostener el misterio que atraviesa nuestras vidas y solo el arte puede dar sentido al sin sentido.

 

 

Lugar de Verdad y Transformación

El Arte Terapia coloca el arte al servicio del encuentro terapéutico, en la medida que ve el arte como principal medio para que la verdad se manifieste.
“Como una manifestación esencial de la verdad, el arte tiene la capacidad de dar sentido y dirección  a la existencia humana.” (Heidegger, 1975)
El arte como un lugar donde lo que es, donde el ser, se manifiesta y se revela tal como es. Así, el poder terapéutico del arte consiste en su capacidad para revelar y para sostenernos en el centro del sufrimiento, para que podamos entrar y salir del caos sin entregarnos a la huida o la negación.

El poder revelador y transformador de la obra de arte, potenciado por la intermodalidad de medios artísticos es el centro del trabajo arte terapéutico. La obra da voz a lo que no puede ponerse por palabras, revela lo que no es consciente, y sostiene, conforta, acompaña y conduce a la transformación de aquello que nos duele, que no sabemos aceptar, que no podemos cambiar.

Este poder es real en la medida que tanto el cuerpo como la imaginación están implicados. El cuerpo que siente, percibe y experimenta, da forma y encarna el sentido a través de la imaginación.