El Oráculo, Habitar profundidades

Soñar es nuestra capacidad de aventurarnos en los deseos inquietos de nuestro corazón. Es entrar en el mundo de la imaginación sin miedo de perdernos, navegar ondas de posibilidades y atravesar con coraje toda la intensidad.
Soñar no tiene la consistencia ni el peso de la voluntad. No tiene la lógica ni el sentido práctico de los objetivos. No tiene la definición ni el foco de los propósitos. Soñar es un lugar donde todo es posible, con los colores de deseo, el brillo de la magia y el calor de la pasión.
Es un lugar para las vidas secretas, para sentirnos distintos, para expandir la idea que tenemos de nosotros mismos.

El Oráculo nos invita a soñar. Los sueños son la semilla de la creación, el ingrediente mágico para que nuestras vidas vuelvan a tener sabor, el conjuro para quebrar el desencanto.
Hay momentos en que no tenemos que hacer nada, en que lo mejor es quedarnos quietos y observar. Es en la quietud que nacerá el espacio dónde podremos soñar.
El Oráculo nos dice que hay que recuperar el encanto. Es momento de parar, de esforzarnos para mantener nuestras vidas en el eje. Parar de esforzarnos tanto para mantener el mismo orden, los mismos contornos, las mismas dinámicas. Intentamos condicionar nuestras posibilidades. Intentamos restringir nuestros caminos. Intentamos controlar los resultados. Intentamos resistir al cambio. Intentamos extenuados.
Realmente necesitamos sucumbir, sin un toque de energía, en la tentativa vana de retener el flujo de la vida? Realmente necesitamos ser derrumbados para rendirnos a la fuerza de la Creación?
Resistimos porque la Creación implica los cambios de formas que intentamos evitar. Es lo desconocido que nos asusta, la incertidumbre que nos inquieta. Y seguimos creyendo que podemos con todo y que todo pasa por la fuerza de nuestra voluntad y por el esfuerzo de nuestro control. No pasa. No podemos con todo.
Pero podemos soñar. Podemos sumergirnos en las mismas profundidades donde se gesta el cambio, donde se gestan nuevas formas que desean manifestarse, donde se gesta nueva vida. Ahí nuestros sueños estarán en sincronía con el gran sueño que la vida tiene para nosotros.
Estamos demasiado acostumbrados a habitar solo el mundo de la superficie. Pasamos nuestro tiempo chapoteando en aguas rasas y nos da miedo la obscuridad de las aguas profundas. Hasta que en algún momento sentimos un empujón. Hasta que la vida decide ponernos por delante los monstruos más terribles, asquerosos, irritantes para que nos atrevamos a zambullirnos. Para que podamos entrar en el lugar donde habitan y reconocer sus rostros reales. Para que podamos reconocerlos como nuestros lugares por explorar.

Somos mucho más del que podemos concebir. Tenemos raíces largas, vastas, inmensas para que la Tierra nos pueda sostener. Si vivimos toda la vida en la superficie… cuanto nos quedará por conocer… Si tentamos mantenerlo todo igual… cuanto nos quedará por vivir…
La profundidad es un lugar a conquistar. Un lugar que hay que atravesar para emerger renovados, más enteros, más completos, con la capacidad de brillar.
El Oráculo nos invita a entrar. Entrar en la aventura, entrar en la travesía, entrar en la magia de todas las transformaciones. Entrar en ese lugar dónde podemos observar, intuir, soñar. Entrar en el vientre de la vida que desea más vida, que gesta nuevas formas y halla nuestros sueños para que se puedan manifestar.

 

Texto inspirado por los Oráculos:
Amaterasu, el Oráculo de la Diosa, Amy Sophia Marashinsky
Blood Angel, Rumi Oracle, Alana Fairchild
Temple of black obsidian, Isis Oracle, Alana Fairchild
Dream a little, Journey of love, Alana Fairchild
Serendipity, Magdalene Oracle, Toni Carmine Salerno
Su intuición es pura, Archangel Michael, Doreen Virtue
Cernunnos, Gods and Titans, Stacey deMarco

 

El Oráculo
En la Antigüedad consultar el Oráculo era un acto natural de búsqueda de orientación. Porque para los antiguos la relación con el misterio era algo natural – sus dioses y diosas los ayudaban a dar sentido al inexplicable y un cierto orden al caos propio de la existencia humana.
La espiritualidad, nuestra relación con lo que nos transciende, está hoy día llena de asociaciones dudosas, de ambigüedades y de un escepticismo que enmascara nuestro eterno miedo hacia lo desconocido. El resultado es un profundo hambre espiritual – somos una sociedad desnutrida y desamparada, y la consecuencia son los síntomas como la ansiedad y las adicciones.
En mis procesos de experimentación como arte terapeuta he descubierto en los Oráculos una herramienta de gran riqueza y potencial – a nivel terapéutico, creativo, lúdico y espiritual – y he creado el proyecto “Imaginario Oracular” para trabajar con el Oráculo a partir de métodos arte terapéuticos.
Es un recurso que vengo explorando en los últimos años, que es fuente de nutrición e inspiración y, en ese sentido, me propongo compartirlo de forma más amplia, más allá del espacio de mis consultas y talleres.
Así, mensualmente comparto un texto escrito a partir de un mensaje del Oráculo para todos nosotros. El texto resulta de un proceso creativo con distintas cartas en que las imágenes, los mitos y los símbolos se transforman en palabras. No pretendiendo “adivinar” nada, sino Inspirar a cada uno de nosotros en la creación de su futuro.
Es un proyecto experimental, que se va construyendo de forma orgánica.
Un proyecto para compartir, la inspiración del Oráculo y su potencial sanador y creativo.
Para ir reconciliando las ambigüedades, externas e  internas, y mis propias resistencias acerca de lo que es un Oráculo.
Y para seguir experimentando e investigando las fronteras de lo artístico, del misterio, del azar, de la intuición, de la comunicación. De aquello que es la consciencia compartida donde todos estamos de alguna manera conectados, y en que las acciones de uno tiene repercusiones que nos afectan a todos.

 

Pintura “Blue Circus”, de Marc Chagall

El Oráculo- Integridad y Rebeldía

El mundo siempre intentará domarnos, civilizarnos y modelarnos. “¿Qué se espera de nosotros, qué esperan nuestra familia, nuestra cultura, nuestra sociedad de nosotros?” ¿Será que vamos a vivir toda una vida con esa cuestión como guía inconsciente de nuestras acciones y decisiones?
Somos rebeldes, pero seguimos obedeciendo. Denunciamos, criticamos, contestamos. Pero seguimos pactando con las mismas cosas en contra de las cuales nos afirmamos. Porque la verdadera rebeldía no es afirmarse en contra. Contra sea lo que sea que nos provoque la más profunda indignación y resistencia. La verdadera rebeldía es afirmarnos en favor: de nuestros valores, de nuestros sentimientos, de nuestras necesidades autenticas, de nuestro Deseo del alma.
Pero eso requiere coraje. Primero requiere el coraje de abdicar de la necesidad de aprobación externa. Requiere el coraje de no tener que agradar a los demás. Requiere el coraje de decir “No” aquello que nos lastima, deprime, enferma. Y, sobretodo, requiere el coraje de dejar de guiarnos por las tendencias externas – y demandas, y presiones, y exigencias…
O sea, requiere el coraje de no conferir nuestro poder al mundo, y sí a nosotros mismos. Y ese es un acto de coraje inmenso, porque si somos nosotros que tenemos el poder, somos nosotros que tenemos la responsabilidad.
La verdadera rebeldía no es rebeldía sino integridad. Cuando tenemos el poder y asumimos la responsabilidad por nuestras vidas, empiezan a deshacerse conflictos con la autoridad, porque ya no necesitamos proyectar autoridad en figuras externas. Ya no necesitamos vivir en lucha constante y podemos jubilar a nuestro querido rebelde interno.
El Oráculo nos dice que hay momentos en que reunir ese coraje y afirmarnos a nosotros mismos es una cuestión de vida o muerte: cuando hay una o más situaciones en nuestras vidas que nos envenenan, cuando la energía a nuestro alrededor es tan tóxica que estamos enfermos, deprimidos, anestesiados, exhaustos, violentos.
Para no morir en vida, debe haber alguna muerte. ¿Qué tenemos que dejar? ¿A qué falsas seguridades hay que renunciar? ¿De qué confort tenemos que abdicar? ¿Qué trabajos, proyectos, relaciones necesitamos dejar?
O puede que el gran acto de coraje sea nuestro propio recogimiento. Un recogimiento temporal, cíclico. Permitirnos retirar del ruido constante del mundo externo es la única manera de nos reencontramos con nosotros mismos. Apartarnos del ruido es la única manera de acceder a nuestro silencio interno y es en ese silencio que encontraremos nuestros valores, nuestros deseos, nuestro camino. Es en el silencio del recogimiento que podremos conocernos y reforzar vínculos de confianza con nuestra intuición y nuestros instintos.
Ese recogimiento no es aislamiento. Es una decisión consciente de tener momentos de disponibilidad para las demandas externas, y tener igualmente momentos de disponibilidad solo para nosotros. ¿Y qué es lo que nos permite conectar con nosotros? ¿Qué nos nutre y nos inspira? ¿Qué recarga nuestra energía y nos regenera? Puede que meditar, escribir, pintar, bailar, rezar, escuchar música, hacer deporte… Lo que sea que nos ayude a crear puentes hacia esa parte de nosotros que el mundo nunca podrá civilizar. Porque, si buscamos afirmarnos en este mundo, y si ya basta de falsa rebeldía, es el momento de recuperar ese otro “yo” interno que permanece puro y salvaje. Que no se rebela contra nada porque no se siente amenazado por nada, porque permanece íntegro.
Ese otro “yo” a rescatar, es la parte de nosotros mismos con la cual podremos realmente estar en el mundo.
Es nuestra pureza, nuestra individualidad esencial. Conectados con ella podremos ocupar un lugar en la sociedad sin descuidar nuestra vida interior. Podremos relacionarnos con apertura sin que los demás nos devoren. Podremos entregarnos al mundo sin perdernos nosotros mismos.

 

El Oráculo

En la Antigüedad consultar el Oráculo era un acto natural de búsqueda de orientación. Porque para los antiguos la relación con el misterio era algo natural – sus dioses y diosas los ayudaban a dar sentido al inexplicable y un cierto orden al caos propio de la existencia humana.
La espiritualidad, nuestra relación con lo que nos transciende, está hoy día llena de asociaciones dudosas, de ambigüedades y de un escepticismo que enmascara nuestro eterno miedo hacia lo desconocido. El resultado es un profundo hambre espiritual – somos una sociedad desnutrida y desamparada, y la consecuencia son los síntomas como la ansiedad y las adicciones.
En mis procesos de experimentación como arte terapeuta he descubierto en los Oráculos una herramienta de gran riqueza y potencial – a nivel terapéutico, creativo, lúdico y espiritual – y he creado el proyecto “Imaginario Oracular” para trabajar con el Oráculo a partir de métodos arte terapéuticos.
Es un recurso que vengo explorando en los últimos años, que es fuente de nutrición e inspiración y, en ese sentido, me propongo compartirlo de forma más amplia, más allá del espacio de mis consultas y talleres.
Así, mensualmente comparto un texto escrito a partir de un mensaje del Oráculo para todos nosotros. El texto resulta de un proceso creativo con distintas cartas en que las imágenes, los mitos y los símbolos se transforman en palabras. No pretendiendo “adivinar” nada, sino Inspirar a cada uno de nosotros en la creación de su futuro.
Es un proyecto experimental, que se va construyendo de forma orgánica.
Un proyecto para compartir, la inspiración del Oráculo y su potencial sanador y creativo.
Para ir reconciliando las ambigüedades, externas e  internas, y mis propias resistencias acerca de lo que es un Oráculo.
Y para seguir experimentando e investigando las fronteras de lo artístico, del misterio, del azar, de la intuición, de la comunicación. De aquello que es la consciencia compartida donde todos estamos de alguna manera conectados, y en que las acciones de uno tiene repercusiones que nos afectan a todos.

 

Pintura de la artista Clare Elsaesser

 

Oráculos

Abandone esa situación malsana, Archangel Michael, Doreen Virtue
She feels she knows, Sacred Rebels Oracle, Alana Fairchild
The cloak, Journey of love, Alana Fairchild
Artemis, Mythic Oracle, Carissa Mellado
Outdoors, Archangel Oracle, Doreen Virtue
El perrito de las praderas, Las cartas de la medicina, JamieSams y David Carson

El Oráculo, Desconocer

“Cuando uno trasciende los pares de opuestos y tiene una intuición de lo que hay más allá del bien y del mal, se abre la puerta de acceso al misterio.” Joseph Campbell

 

No tenemos que saberlo todo, no tenemos que entender el porqué de algunas cosas, ni buscar incansablemente todas las justificaciones.
¿Y si nos abrimos al Misterio? El Misterio por su belleza y no por la compulsión de desvelarlo.
Si la humanidad ha evolucionado científica i tecnológicamente cómo  ha evolucionado fue gracias a la curiosidad, a la persistencia en intentar entender y descubrir – explorando, experimentando, trabajando. Pero, ¿qué podemos decir de nuestra evolución espiritual? ¿Cuántos de nosotros escuchamos la palabra “espiritualidad” y no podemos dejar de asociarla a religión, misticismo o esoterismo? Espiritualidad es nuestra conexión con nosotros mismos, con la esencia de las cosas, con el alma del mundo, con el Misterio – el invisible, el desconocido.
¿Es realmente necesario separar tan drásticamente el sagrado y el cotidiano? ¿Por qué nos asusta tanto asumir que no existe solamente aquello que vemos y conocemos? ¿Por qué tenemos tanto miedo?
Viene del miedo a la incertidumbre y al desconocido la necesidad de controlarlo todo. Incapaces de confiar en una inteligencia más grande y en el designio de la Vida, nos volvemos omnipotentes y pasamos a creer que todo pasa por nuestra capacidad, o incapacidad, de hacer acontecer. Y así vivimos una existencia desconectados de la propia Existencia. Porqué espiritualidad es conexión – significa reconocer nuestra relación directa con todas las cosas, y vivir esa relación. Con la naturaleza, con nuestros hogares, con los alimentos que comemos, con los acasos, los imprevistos, las sincronías. Con el espíritu de las cosas que nos rodean, con el mundo externo y el mundo interno.
¿Cómo son esas relaciones? ¿Hay amor? ¿Hay dialogo? ¿Hay comunicación y entendimiento? ¿O somos sordos y mudos a la vida a nuestro alrededor? ¿Hay fluidez y armonía? ¿O hay resistencias y conflictos? ¿Hay fe o hay descreencia?

El Oráculo nos habla de Abundancia. Puede que ya hayamos tenido nuestra dosis de carencia y nuestros cuerpos y nuestros espíritus piden con Deseo – sea mejor salud, prosperidad material y económica, relaciones profundas y significativas, desafíos estimulantes, poder creativo.
Pero a la vez que nos habla de Abundancia nos coloca la cuestión – “¿Hasta dónde podemos vaciarnos para poder recibir?”
¿Qué llena nuestra vida en estos momentos? ¿Qué es lo que ocupa todo el espacio?
Muchos de nosotros hemos vivido, en algún momento, transformaciones personales que han implicado pérdidas. Muchos hemos visto en nuestras vidas y a nosotros mismos quedar desprovistos de algo que parecía esencial – cosas materiales, relaciones, proyectos, creencias, valores que estaban entrañados. Y lo que queda es un gran vacío. ¿Y como nos relacionamos con ese vacío?
La Abundancia pide canales para entrar en nuestras vidas, y el vacío que queda después de una pérdida tiene el potencial de transformarse en espacio para recibir algo nuevo. Pero si vivimos el proceso con culpa o resentimiento el vacío no puede ser canal, queda obstruido.
¿Cómo nos relacionamos con la culpa, con la pena por todo lo que no hemos logrado, por lo que se perdió? ¿Como nos relacionamos?
Si no podemos relacionarnos no estaremos honrando, ni el valor de nuestras experiencias, ni los ciclos de transformación naturales, ni las oportunidades de recomenzar, ni nuestros sentimientos.
Puede que sea demasiado, igual necesitamos reconocer que hay algo más grande que nuestras capacidades, y reconocer que nos estamos solos, y poder pedir ayuda. Porque, de hecho, no estamos solos, y no somos omnipotentes. Y no somos solo un cuerpo, ni solo emociones, ni solo intelecto ni almas descarnadas.

La Abundancia que quiere entrar en nuestras vidas nos pide el reconocimiento de esa integridad. Nos pide que honremos lo que sentimos – honremos la pena y la culpa, que la podamos sentir, permitir y soltar para que no se transforme en emoción obstruyendo los canales de nuevas manifestaciones.
Honremos nuestros cuerpos – respectando sus necesidades, dejando que expresen las emociones, escuchando su deseo de sensualidad. Y nos pide que honremos nuestra alma – sabiéndonos conectados con el Todo, cultivando relaciones con el alma de este mundo que habitamos, y permitiéndonos la vulnerabilidad de no saber, de no poder todo.
Permitiéndonos la vulnerabilidad de pedir – a los amigos, a la familia, a los terapeutas, a los chamanes, a los cielos, a Dios, a Buda, a Alá, a los antepasados, al Universo, a la Vida. Simplemente pedir. Invitar a la Abundancia, bien en el centro de nuestros vacíos, expirando culpas y dolores, inspirando aceptación y gratitud. Porque sin saber y sin poder todo, delante del más absoluto Misterio, es cuando podemos empezar a recibir, es cuando podemos recomenzar a vivir.  

 

Oráculos

Abundance of Sothis, Isis Oracle, Alana Fairchild
Perdónese, Archangel Michael, Doreen Virtue
The Prophet, Magdalene Oracle, Toni Carmine Salerno
From nothing to everything, Rumi Oracle, Alana Fairchild
Deméter, el Oráculo de la Diosa, Amy Sophia Marashinsky
Seek the counsel of your shamanic guides, Eye of the Soul, Cheryl Rose
The ancient ones, Journey of love, Alana Fairchild
Acorn’s Invitation, Faery Oracle, Lucy Cavendish

 

El Oráculo
En la Antigüedad consultar el Oráculo era un acto natural de búsqueda de orientación. Porque para los antiguos la relación con el misterio era algo natural – sus dioses y diosas los ayudaban a dar sentido al inexplicable y un cierto orden al caos propio de la existencia humana.
La espiritualidad – nuestra relación con lo que nos transciende – está hoy día llena de asociaciones dudosas, de ambigüedades y de un escepticismo que enmascara nuestro eterno miedo hacia lo desconocido. El resultado es un profundo hambre espiritual – somos una sociedad desnutrida y desamparada, y la consecuencia son los síntomas como la ansiedad y las adicciones.
En mis procesos de investigación como arte terapeuta he descubierto en los Oráculos una herramienta de gran riqueza y potencial – a nivel terapéutico, creativo, lúdico y espiritual – y he creado el proyecto “Imaginario Oracular” para trabajar con el Oráculo a partir de métodos arte terapéuticos.
Es un recurso que vengo explorando en los últimos años, que es fuente de nutrición e inspiración y, en ese sentido, me propongo compartirlo de forma más amplia, más allá del espacio de mis consultas y talleres.
Así, mensualmente compartiré un texto escrito a partir de un mensaje del Oráculo para todos nosotros. El texto resultará de un proceso creativo con distintas cartas en que las imágenes, los mitos y los símbolos se transforman en palabras. No pretendiendo “adivinar” nada, sino Inspirar a cada uno de nosotros en la creación de su futuro.
Es un proyecto experimental, que se irá construyendo de forma orgánica.
Un proyecto para compartir, la inspiración del Oráculo y su potencial sanador y creativo.
Para ir reconciliando las ambigüedades, externas e  internas, y mis propias resistencias acerca de lo que es un Oráculo.
Y para seguir experimentando e investigando las fronteras de lo artístico, del misterio, del azar, de la intuición, de la comunicación. De aquello que es la consciencia compartida donde todos estamos de alguna manera conectados, y en que las acciones de uno tiene repercusiones que nos afectan a todos.

 

Pintura de Emil Nolde

Acoger

El Oráculo nos dice que la manera de liberarnos de condicionamientos del pasado es poder estar en paz con todo lo que vivimos. Más que perdonar, más que aceptar, se trata de acoger y validar el pasado.
El desafío es que podamos mirar todas nuestras experiencias con ternura, con la comprensión amorosa de una madre que observa a su niño o niña hacer tonterías porque tiene que experimentar, descubrirse a sí misma y al mundo.
Los errores, las desilusiones, los proyectos que no logramos, sin que podamos entender el porqué, son pasos inevitables en un camino de aprendizaje.

No vivimos solamente nuestras vidas, vivimos una vida que es de todos, en que todo está conectado. Y hay cosas que no dependen solo de nuestro esfuerzo o de nuestra voluntad.
Poder acoger nuestras experiencias, estar en paz con ellas y con nosotros mismos, y seguir caminando es lo que llamamos Sabiduría. Lo contrario sería intentar avanzar en la vida con pelotas de plomo amarradas en cada pie, arrastrando innecesariamente el peso de nuestros arrepentimientos, culpas, resentimientos y penas.

El Oráculo nos recuerda el proceso creativo que es nuestra vida. Los procesos son cíclicos y dinámicos, son movimiento constante. Y el caos también es parte del proceso. Hay un momento de des-construcción, o hasta destrucción, que hará un vacío.
¿Podemos aguantar ese vacío dentro de nosotros? ¿Podemos sostenernos y mantener la visión de nuestro Deseo auténtico cuando la destrucción es tan brutal que ya no sabemos ni quien somos? ¿Podemos, aún así, querernos?
¿Podemos encarar nuestros grandes disparates, podemos encarar todo lo que desconocemos de nosotros, todo lo que no nos gusta sin rechazarnos? ¿Parar de querer ser otra cosa, parar de luchar esa tremenda lucha interna y abrazar todo lo que somos?
¿Como se relacionan nuestras energías internas, Nuestro Masculino y nuestro Femenino? ¿Ese hombre y esa mujer que nos habitan independientemente de nuestro sexo?
Porque solo cuando nos podamos respetar y acoger todo lo que somos nos tornamos suficientemente libres para traspasar los muros que nos separan del resto del mundo. Solo con mucha compasión osaremos salir de nuestro caparazón protector que nos mantiene aislados y nos autorizaremos a participar en la vida como es. Con todos nuestros talentos, dones y peculiaridades, al servicio del todo, por un bien mayor.

Es imperativo cultivar esa consciencia. Las nuevas creaciones que quieren emerger después de la destrucción, después del desmoronamiento del viejo, necesitan nacer de una consciencia que reconoce y honra el comunitario. Necesitamos levantar la cara de nuestros ombligos y reconocer la vida con la cual estamos conectados.
La paradoja es que para poder hacerlo hay que reforzar nuestro sentido de individualidad. Si empezamos por honrar, respetar y amar nuestra propia singularidad ya no nos sentiremos amenazados por el exterior, podremos liberarnos de la auto-observación, constante y extenuante, y mirar verdaderamente la vida a nuestro alrededor.
Liberaremos la energía que tenemos puesta en la necesidad de sobrevivencia y podremos ponerla en el deseo de creación. Y crear implica un “empezar de nuevo” – acoger lo que no fue, no que no se ha logrado, lo que al final no somos, y presentarnos con lo que hay.

El Oráculo insiste en la relación que mantenemos con nosotros mismos usando como metáfora la relación entre nuestros amantes internos. Recomenzar un proceso creativo pide una renovación de votos que celebre la unión sagrada entre nuestro Femenino y Masculino.
Que nuestro Femenino, conectado con la vida y, aún así, feroz en su sentido de discernimiento y autonomía, pueda recibir el Masculino – ya no dominante ni tirano, ya no débil ni ausente, pero fortalecido, seguro y disponible. Porque un proceso creativo – sea de una obra o de la vida misma – implica la unión amorosa y la colaboración entre estas dos energías internas. La energía masculina, que soporta, asertiva y práctica, el florecimiento creativo de nuestra mujer interior.

Esta unión, esta parceria sagrada, es la manifestación de nuestro compromiso con nosotros mismos, de honrar la persona que, al final, somos y las experiencias que vivimos. Y el fruto de ese compromiso serán las nuevas creaciones, conectadas con la Vida y en sintonía con el deseo del Todo, del cual somos una pequeña e imprescindible parte. 

 

Oráculos

Feminitud, La Sabiduría
Archangel Michael, Respect Yourself
Wisdom of Avalon, Disruption
Faery Oracle, Green man’s Bride
The secret language of animals, Elephant
Eye of the Soul, Adapt to a new situation
Wisdom Realms, The web weaver
Sacred Rebel, In the world, not of the world
Divine Circus, The juggler
Journey of Love, Burning Hero
Las cartas de la Medicina, el Oso
Maestros Ascendidos, Osiris

 

El Oráculo
En la Antigüedad consultar el Oráculo era un acto natural de búsqueda de orientación. Porque para los antiguos la relación con el misterio era algo natural – sus dioses y diosas los ayudaban a dar sentido al inexplicable y un cierto orden al caos propio de la existencia humana.
La espiritualidad – nuestra relación con lo que nos transciende – está hoy día llena de asociaciones dudosas, de ambigüedades y de un escepticismo que enmascara nuestro eterno miedo hacia lo desconocido. El resultado es un profundo hambre espiritual – somos una sociedad desnutrida y desamparada, y la consecuencia son los síntomas como la ansiedad y las adicciones.
En mis procesos de investigación como arte terapeuta he descubierto en los Oráculos una herramienta de gran riqueza y potencial – a nivel terapéutico, creativo, lúdico y espiritual – y he creado el proyecto “Imaginario Oracular” para trabajar con el Oráculo a partir de métodos arte terapéuticos.
Es un recurso que vengo explorando en los últimos años, que es fuente de nutrición e inspiración y, en ese sentido, me propongo compartirlo de forma más amplia, más allá del espacio de mis consultas y talleres.
Así, mensualmente compartiré un texto escrito a partir de un mensaje del Oráculo para todos nosotros. El texto resultará de un proceso creativo con distintas cartas en que las imágenes, los mitos y los símbolos se transforman en palabras. No pretendiendo “adivinar” nada, sino Inspirar a cada uno de nosotros en la creación de su futuro.
Es un proyecto experimental, que se irá construyendo de forma orgánica.
Un proyecto para compartir, la inspiración del Oráculo y su potencial sanador y creativo.
Para ir reconciliando las ambigüedades, externas e  internas, y mis propias resistencias acerca de lo que es un Oráculo.
Y para seguir experimentando e investigando las fronteras de lo artístico, del misterio, del azar, de la intuición, de la comunicación. De aquello que es la consciencia compartida donde todos estamos de alguna manera conectados, y en que las acciones de uno tiene repercusiones que nos afectan a todos.

 

Detalle de la pintura “Mujer frente al espejo”, Picasso

Historias de Mujeres

“Puede que nazcamos conociendo los cuentos de nuestras abuelas y ancestros, que corren en nuestra sangre repitiéndose interminablemente, y el choque que sentimos cuando por primera vez tenemos que soportarlos no es de sorpresa pero sí de reconocimiento.” P. L. Travers (autora de Mary Poppins)

El choque llega cuando, en un momento dado, nos damos cuenta de que eso que estamos viviendo no es solo nuestra historia. Es una historia que se repite, como las leyendas de nuestra tierra que pasan de generación en generación. Una historia que tiene vida propia.
Darnos cuenta es, sin duda, un choque.

Pero podemos mirar esa historia como una raíz que nos ayuda a recordar y nos devuelve a lo esencial. Y a partir de ella, crear nuevas historias para las nuevas generaciones.
Si lo podemos ver, tenemos poder para escoger i empezar a preguntarnos “Qué legado deseamos ahora crear?”

 

 

Collage para la tesina “Arboles flotantes, un viaje en femenino – arte terapia con mujeres inmigrantes”

Amor de Verdad

Amor de Verdad

El Oráculo nos habla de Amor. ¿Qué esperanzas de amor, que sueños y visiones mueren y nacen en nosotros en estos momentos de cambio?
¿Qué creencias sobre el amor pide la vida que dejemos, para poder empezar un nuevo ciclo vital? ¿Podemos enfrentar las ilusiones que construimos y permitir el dolor y el alivio de la claridad o preferimos el letargo del auto engaño?

Puede que hayamos atravesado un periodo de desmoronamiento de algunos aspectos de nuestras vidas, puede que hayamos tenido que afrontar  lo que no pudimos ver durante mucho tiempo. Puede que estemos en duelo. Puede que nos asalte la rabia y la indignación. Puede que empecemos a ver la sombra de las circunstancias que tanto negamos. Y puede que nos asombre la culpa.
La tristeza sirve un propósito, la rabia también, la culpa no. La culpa corroe, es una barrera que nos priva de la belleza, del gozo y de las dádivas del presente. Por eso es el momento de ser práctico y transmutar la culpa en auto-responsabilidad. Es el momento de apropiarnos de nuestras experiencias y usarlas como impulso para avanzar y como elixir para fortalecernos. Sobre todo porque asumiendo nuestra responsabilidad  de lo que se ha manifestado, estamos recuperando nuestro poder creador. Y se nos da la oportunidad de crear algo distinto.

El Oráculo nos dice que seamos conscientes de esa oportunidad. Nos invita a abrazar ese poder creador y embarcarnos en el proceso creativo del nuevo ciclo de nuestras vidas. Nos incita a soltar fórmulas antiguas y creencias desactualizadas para no repetir el auto-engaño. Para no crear nuevas ilusiones basadas en los “se supone que” y en lo que pensamos que se espera de nosotros.
Pasado y futuro se encuentran en este momento presente y la decisión es nuestra.
¿Qué futuro soñamos para nosotros y para las nuevas generaciones? ¿Podemos silenciar todas las voces internas y externas y escuchar solo el impulso de nuestro corazón? ¿Seremos suficientemente valientes para enfrentarnos cara a cara con nuestra Verdad? ¿O precisamos aún que nos sigan diciendo qué debemos querer, qué trabajos hacer, qué relaciones desear? ¿Precisamos seguir buscando fuera quien creemos que debemos ser?

Si en el pasado creamos ilusiones y asistimos a su desmoronamiento, es señal que nuestro corazón desea algo distinto para nosotros. Aprovechemos el impacto de la desilusión. Aprovechemos el gran, inmenso y profundo vacío que se nos presenta en el horizonte como un implacable océano. Es como el útero en el cual una nueva vida será gestada y como las aguas que la acogen. Y si escogemos recuperar nuestro poder creador sabremos que es en las aguas silenciosas donde empieza la creación. En el mundo líquido de los sueños y de la memoria.
Porque ahí soñamos un futuro común en este universo común. Ahí nos sabemos parte de un todo, ahí mi sueño de amor y de paz es el sueño de todos, es el sueño de aquellos que ya no están y el sueño de los que vendrán.
Y es en ese lugar intemporal donde podemos encontrar nuestra singularidad y emerger con el conocimiento del lugar y del rol que nos toca en el tejido común. Ahí en el vacío, en el inconsciente, en el silencio. El Oráculo nos habla de la importancia de ir ahí y reconocer y expresar esa singularidad. De honrarnos, honrando nuestros dones y la forma única de participar en el futuro que deseamos. Osando brillar y compartir la luz que existe en nosotros. Ya no podemos darnos el lujo de privar al mundo de esa luz. Ya no nos podemos permitir seguir alimentando dudas y creencias de escasedad y competitividad. Ya no podemos seguir alimentando este mundo de miedo. Es momento de escoger amor.

Escoger amor implica transmutar la visión de nosotros mismos como eternos niños heridos y empezar a confiar en la vida. Puede que no hayamos experimentado nutrición y abundancia en el pasado. ¿Podemos, no obstante, acreditar que es posible experimentarlas ahora? ¿Podemos pedir, desear, afirmar que deseamos sentirnos amados, nutridos y vivir en plenitud? Podemos llorar nuestros dolores y gritar nuestras rabias y luego avanzar hacia un futuro en el cual reivindicamos nuestro derecho al amor y la abundancia?
No desde la exigencia de la herida, sino desde una amorosa compasión. No desde la prisa ni forzando acontecimientos, sino desde la confianza en los procesos. La confianza en la nueva vida, en el nuevo ciclo, en el nuevo amor.
La confianza en el amor que se quiera manifestar en nuestras vidas, porque es el sueño común, y el sueño común tiene mucha fuerza. Si lo permitimos tendrá mucha más fuerza que cualquier necesidad de ilusiones. Si lo permitimos inspirará claridad en nuestras vidas. Porque es mucho más grande, es inmenso, es expansión. Y es de Verdad.

 

Oráculos

“Love”, Wisdom of Avalon
“Magdalene”, Magdalene Oracle
“Gaia’s Dragon”, Dragonfae Oracle
“Chumara”, Dragonfae Oracle
“ Dryster”, Dragonfae Oracle
“Dreamcatcher”, Dragonfae Oracle
“Oonagh”, Oracle de les Déesses
“The cow”, Wisdom of Avalon
“As de Michel”, Tarot des Archanges
“Roi de Raphael”, Oracle des Anges
“Culpa”, Tarot de Osho

 

Pintura “El nacimiento de Venus”, Botticelli

 

El Oráculo

En la Antigüedad consultar el Oráculo era un acto natural de búsqueda de orientación. Porque para los antiguos la relación con el misterio era algo natural – sus dioses y diosas los ayudaban a dar sentido al inexplicable y un cierto orden al caos propio de la existencia humana.
La espiritualidad – nuestra relación con lo que nos transciende – está hoy día llena de asociaciones dudosas, de ambigüedades y de un escepticismo que enmascara nuestro eterno miedo hacia lo desconocido. El resultado es un profundo hambre espiritual – somos una sociedad desnutrida y desamparada, y la consecuencia son los síntomas como la ansiedad y las adicciones.

En mis procesos de investigación como arte terapeuta he descubierto en los Oráculos una herramienta de gran riqueza y potencial – a nivel terapéutico, creativo, lúdico y espiritual – y he creado el proyecto “Imaginario Oracular” para trabajar con el Oráculo a partir de métodos arte terapéuticos.
Es un recurso que vengo explorando en los últimos años, que es fuente de nutrición e inspiración y, en ese sentido, me propongo compartirlo de forma más amplia, más allá del espacio de mis consultas y talleres.

Así, mensualmente compartiré un texto escrito a partir de un mensaje del Oráculo para todos nosotros. El texto resultará de un proceso creativo con distintas cartas en que las imágenes, los mitos y los símbolos se transforman en palabras. No pretendiendo “adivinar” nada, sino Inspirar a cada uno de nosotros en la creación de su futuro.

Es un proyecto experimental, que se irá construyendo de forma orgánica.
Un proyecto para compartir, la inspiración del Oráculo y su potencial sanador y creativo.
Para ir reconciliando las ambigüedades, externas e  internas, y mis propias resistencias acerca de lo que es un Oráculo.
Y para seguir experimentando e investigando las fronteras de lo artístico, del misterio, del azar, de la intuición, de la comunicación. De aquello que es la consciencia compartida donde todos estamos de alguna manera conectados, y en que las acciones de uno tiene repercusiones que nos afectan a todos.

El Oráculo, Crear el futuro del mundo

El Oráculo

En la Antigüedad consultar el Oráculo era un acto natural de búsqueda de orientación. Porque para los antiguos la relación con el misterio era algo natural – sus dioses y diosas los ayudaban a dar sentido al inexplicable y un cierto orden al caos propio de la existencia humana.
La espiritualidad – nuestra relación con lo que nos transciende – está hoy día llena de asociaciones dudosas, de ambigüedades y de un escepticismo que enmascara nuestro eterno miedo hacia lo desconocido. El resultado es un profundo hambre espiritual – somos una sociedad desnutrida y desamparada, y la consecuencia son los síntomas como la ansiedad y las adicciones.

En mis procesos de investigación como arte terapeuta he descubierto en los Oráculos una herramienta de gran riqueza y potencial – a nivel terapéutico, creativo, lúdico y espiritual – y he creado el proyecto “Imaginario Oracular” para trabajar con el Oráculo a partir de métodos arte terapéuticos.

Es un recurso que vengo explorando en los últimos años, que es fuente de nutrición e inspiración y, en ese sentido, me propongo compartirlo de forma más amplia, más allá del espacio de mis consultas y talleres.
Así, mensualmente compartiré un texto escrito a partir de un mensaje del Oráculo para todos nosotros. El texto resultará de un proceso creativo con distintas cartas en que las imágenes, los mitos y los símbolos se transforman en palabras. No pretendiendo “adivinar” nada, sino Inspirar a cada uno de nosotros en la creación de su futuro.

Es un proyecto experimental, que se irá construyendo de forma orgánica.
Un proyecto para compartir, la inspiración del Oráculo y su potencial sanador y creativo.
Para ir reconciliando las ambigüedades, externas e  internas, y mis propias resistencias acerca de lo que es un Oráculo.
Y para seguir experimentando e investigando las fronteras de lo artístico, del misterio, del azar, de la intuición, de la comunicación. De aquello que es la consciencia compartida donde todos estamos de alguna manera conectados, y en que las acciones de uno tiene repercusiones que nos afectan a todos.

 

Crear el futuro del mundo

El Oráculo nos dice que empezamos a despertar para nuestros dones y talentos y es hora de preguntarnos – ¿cómo podemos contribuir al futuro de este mundo?
Es hora de manifestar, de expresar nuestro potencial y abrazar nuestro poder creativo – ¿qué sueños, qué visiones alimentamos? Tenemos una llama dentro, es el poder de crear y materializar aquello en lo que nos decidimos enfocar.
¿Podemos ver prosperidad? ¿Osamos soñar? ¿Ese deseo nos llama  a susurrar  y a gritar lo que quiere el corazón? ¿Podemos escuchar? ¿Podemos silenciar el ruido externo, de las expectativas y convenciones, y escuchar solo la voz de nuestros corazones?
Si es hora de crear es hora de confiar, saber que lo que más deseamos también nos quiere a nosotros. Saber que podemos osar y poner toda la energía en manifestar, confiando en la obra, el proyecto, la salud o relación que quiere nacer. Porque el proceso no tiene que ser una lucha, un constante acto de forzar y hacer acontecer. La vida ya sabe. La vida sabe el camino y la vida está por nosotros, regalando imprevistos, errores, sincronías, hablando la lengua de las casualidades y coincidencias. Solo hay que escuchar su voz, sintonizar nuestra voluntad con la suya, nuestros tiempos con los suyos. Y honrar el deseo de crear, confiando en el proceso y dejándonos guiar.
Esa es la sabiduría. Porque no estamos solos y nuestros sueños no existen aislados. No estamos realmente separados, la creatividad de uno es la creatividad de todos, y al final todo converge.
Es tiempo de ampliar, de expandir. Ver el todo y no perder continuidad. Ver de lejos y ver de dentro. Porque dentro encontraremos la sabiduría y lejos el discernimiento.
Seamos árboles, de raíces bien profundas y ramas  abiertas al viento. Para crear, y realmente concretar, precisamos encontrar ese momento, ese lugar, en que nuestro espíritu y nuestra realidad son dos amantes, cansados y saciados, que se empiezan a aceptar.

Estamos hechos de dualidades, nos habitan los amantes, viven en nosotros todas las vidas que vivimos antes. Nos habitan nuestros antepasados, en los sueños y en los miedos, en las esperanzas que nos mueven y en los dogmas que nos frenan.
Somos singulares pero somos tantos, y ninguna parte de ese todo se debe descuidar. Si la que sueña se desvía, si la que busca se congela, si la desconocida está ausente… Hay que recuperarlas y reunirlas, para que podamos estar enteros en el presente.
Somos libres pero pertenecemos, y para que nuestros dones se puedan expresar, hay que abrir y abrazar, todo lo que en nosotros puede crear.
Y tal como a veces hay que dar para recibir, para curar hay que morir. En dosis pequeñas, como el antídoto hecho del veneno. Hay que saber, que cuando más duele la herida es cuando empieza a sanar. Podemos gritar, podemos patalear, podemos querer de vuelta el malestar habitual, pero si realmente deseamos avanzar,  sabremos cuando es momento de liberar.
Lo que nos ata al dolor es lo que nos ata a nuestro lugar, cómodo, previsible, donde nada puede pasar. Y el proceso de curar y poder integrar las distintas partes de nosotros es el camino para apropiarnos de todo nuestro poder, de todo lo que podemos ser.

Ahí están los talentos, escondidos en las heridas, desviados por los miedos, devorados por los traumas. Lo que podemos hacer para contribuir al futuro de este mundo empieza por escarbar  bien hondo, limpiar las heridas, de dónde los dones para crear podrán por fin salir, y libres, empezar a circular.

 

Oráculos:

“My creative power”, Soulful Women Oracle

“Spirals of manifestation”, Sacred Rebels Oracle

“Divine Intervention”, Eyes of the Soul Oracle

“Ascension”, Magdalene Oracle

“Eye of Horus”, Isis Oracle

“See the signs”, Messengers Oracle

“Yin Yang Lover”, Journey of Love

“Quiron, healing”, Mythic Oracle

“Drangonfae of Rebirth”, Oracle of the Dragonfae

“Tenga confianza en sí mismo”, el Arcángel Miguel

“Sota de Oros”, Shadowscapes tarot

 

Pintura “Starry Night Over the Rhône”, Vincent Van Gogh

En la selva vestida de mí

La vida está llena de puertas, ya lo sé, si encuentro una hay que atravesarla.
El lugar dónde me encuentro ya no es mi lugar. La puerta me invita a entrar, es la vida que me llama, que me incita a avanzar.
Del otro lado, el desconocido. Y el miedo que me quiere parar. No pasa nada, me llevo el miedo, le doy la mano, no dejo que me diga “no”. El miedo que conozco es un alerta, un bálsamo que me mantiene despierta.
Del otro lado soy extranjera. Y hay lucha por encajar. No pasa nada, me llevo la extranjera en el corazón.
No lucho, no pertenezco, solo en el alma, solo a la Tierra, y encuentro conexión.
Sin lucha hay dolor, pero no resisto, lo siento todo, en la palma de mi mano. Toco la luna, encuentro la memoria y recibo la certeza de mi naturaleza. Recibo mi lugar.
Abro las manos, entrego el dolor. Como liberando peces en el agua del mar. Como el árbol que suelta sus hojas para que el invierno pueda llegar.
Suelto, porque sé que todo vuelve. Muero, porque hay otra vida que quiere comenzar. Atravieso la puerta para encontrármela.

El desconocido es un lugar salvaje, y en la selva hay que ser fiera. Toda instinto y presencia, desnuda de reglas, de obediencia.
Puede que aquí dónde soy extranjera encuentre la certeza, la esencia de mi naturaleza.
Que oiga todos los silencios, que venere todos los misterios.
Que me bañen nuevos colores, que me llenen de sabores. Y que de mi piel en la tierra nazcan flores.
La belleza no es tuya, es hija del Deseo. Confío, por fin. Celebro el éxtasis de todas las mujeres en mí. Digo que sí y lanzo mi voz. Espero que llegue a ti.

Atravieso esta puerta y, sin lugar, descubro donde tengo que estar.
Aquí no hay nada a perder, no hay nada que me canse. Entrego, recibo, un deseo sin fin … toda esta vida a mí alcance.

 

Versión original:

“Na selva vestida de mim”

A vida está cheia de portas, já sei, se encontro uma, há que atravessar.
O lugar onde me encontro, já não é o meu lugar. A porta convida-me a entrar, é a vida que me chama, que me incentiva avançar.
Do outro lado, o desconhecido. E o medo que me quer parar. Não faz mal, levo o medo, dou-lhe a mão, não deixo que me diga “não”. O medo que conheço é um alerta, um bálsamo que me mantém desperta.
Do outro lado sou estrangeira. E a luta por encaixar. Não faz mal, levo a estrangeira no coração. Não luto, não pertenço, só na alma, só à Terra, e encontro conexão.
Sem a luta vem a dor, mas não resisto, sinto tudo na palma da mão. Toco a Lua, encontro a memória e recebo a certeza da minha natureza. Recebo o meu lugar.
Abro as mãos, entrego a dor. Como se libertasse peixes nas águas do mar. Como a árvore larga as folhas para que o inverno possa chegar.
Largo, porque sei que tudo volta. Morro, porque há outra vida que quer começar. Atravesso a porta para a encontrar.

O desconhecido é um lugar selvagem, e na selva há que ser fera. Toda instinto e presença, despida de regras, de obediência.
Talvez aí onde sou estrangeira encontre a certeza, a essência da minha natureza.
Que ouça todos os silêncios, que venere todos os mistérios.
Que me banhem novas cores, que me encham de sabores. E que da minha pele nua na terra nasçam flores.
A beleza não é tua, é filha do Desejo. Confio, por fim. Celebro o êxtase de todas as mulheres em mim. Digo que sim e lanço a minha voz. Espero que chegue a ti.

Atravesso esta porta e, sem lugar, descubro onde tenho de estar.
Aqui, não há nada a perder, não há nada que me canse. Entrego, recebo, um desejo sem fim… toda a vida ao meu alcance.

 

Pintura “El sueño”, de Henri Rousseau

La práctica artística

Este verano vuelvo a “El Camino del Artista”.
Me zambullo en el primer capítulo y empiezo a mirar las creencias que influyen en la forma como me relaciono con la creatividad – creencias transmitidas a nivel cultural, social, familiar, etc. Chapoteando en las aguas frías y turbias de las creencias que impiden la expansión creativa, me encuentro un pez, de los que pican y hacen daño – la creencia de que “la práctica artística no sirve para nada.”
Debe ser una de esas perlas transmitidas de generación en generación, pues me viene inmediatamente la imagen de la niña artista que pintaba y dibujaba todo el día.
Pero un día la niña crece y la artista de enfronta a la cuestión “¿Qué lugar debe ocupar la expresión artística en mi vida?”
Aquí es dónde algunos artistas empezamos a intentar que nuestra práctica artística sirva para algo”, o sea, que tenga una utilidad. Así, aquello que durante mucho tiempo hacíamos por curiosidad, juego y placer, empieza a sufrir ciertas presiones.

En “Big Magic”, su libro sobre el proceso creativo, Elisabeth Gilbert habla de los peligros de exigirnos determinados resultados a nuestra creatividad, como esperar que sea nuestro sostén económico o fuente de reconocimiento. Y como en cualquier relación, cuando empiezan a surgir presiones y exigencias, todo deja de fluir.

Estos días me inspiró ver mi sobrina de 5 años en plena práctica artística. Un día encontró mis cartas con imágenes de sirenas y, después de mirar atentamente cada una de las 56 imágenes, dice “Yo también se pintar sirenas”. Le ofrecí papel y ceras que se pueden utilizar con agua.
Y ella estuvo casi dos horas estirada en el suelo pintando su sirena y todos los animales acuáticos que la acompañan – experimentando todos los colores, explorando distintas maneras de pasar el color al papel ( consciente que estaba probando y que hay muchas maneras de pintar con las ceras), y jugando con los efectos del agua mientras hablaba sin parar.

El mito de la sirena es muy buena metáfora para la vida creativa. El mundo exterior despierta la curiosidad y queremos pertenecer a él. La cuestión es poder encontrar la manera de “estar fuera” y participar sin creer que hay que abdicar de nuestra voz. Sin comprometer nuestra capacidad de expresión esencial. Como dice Monique Grande en “Feminitud”, “Ya no tenemosque perder la voz para usar nuestras piernas.”
La creencia que “la práctica artística no sirve para nada” es al final el mensaje de que para tener derecho a un lugar en el mundo tenemos que ser productivos – o sea, no dejar el rebaño y cumplir con las obligaciones que se esperan de nosotros.
Una práctica artística no solamente nos mantiene conectados con nuestra singularidad sino que la alimenta. El arte es transgresor. Por eso nos hacen creer que no sirve para nada. Porque cuando los artistas podamos dar el debido valor a nuestra práctica – sin estar pendientes del reconocimiento, aceptación o permisión del mundo – seremos catalizadores de transformaciones. Tal como lo son y fueron todos los artistas que nadaron en las aguas de su creatividad sin permitir que las creencias los asustaran o disuadieran de esos profundos buceos.

 

Crear el futuro

El otro día paseando por Gracia encontré esta conocida frase de Abraham Lincoln:
“La mejor manera de prever tu futuro es crearlo.”

Por casualidad, pocos días después y en la misma calle, veo un artista pintando el mural de la foto.

Como arte terapeuta uno de los recursos que más uso es la Metáfora, que trabajo a través de los Oráculos y del juego del azar. El azar sirve como puente para el inconsciente, tal como la expresión artística – no se trata de prever el futuro, pero sí conectar con el inconsciente, porque sin entrar en esos lugares desconocidos no puede haber creación autentica.

Trabajar a través del arte – con metáforas, imágenes, símbolos y personajes – es como entrar en un taller, lleno de materiales disponibles y grandes hojas en blanco, para crear mi propio futuro.

Y la posibilidad de crear el futuro que deseo vivir, a pesar de todas las resistencias que puedan aparecer, es la única forma de no ser víctima de las circunstancias. En el fondo, es una cuestión de escoger.